El síndrome del túnel carpiano es una de las enfermedades profesionales más frecuentes asociadas a la realización de tareas repetitivas con las manos y las muñecas. Se produce por la compresión del nervio mediano a nivel de la muñeca y puede provocar dolor, hormigueo, pérdida de sensibilidad y disminución de la fuerza en la mano, afectando la capacidad del trabajador para desarrollar sus tareas habituales.
En Argentina, cuando esta patología tiene una relación directa con la actividad laboral, puede ser reconocida como una enfermedad profesional dentro del Sistema de Riesgos del Trabajo. En esos casos, la ART debe brindar la cobertura médica correspondiente y, si la enfermedad genera una incapacidad laboral permanente, el trabajador puede tener derecho a percibir una indemnización conforme a la legislación vigente.
En la práctica, es frecuente que existan diferencias entre el trabajador y la ART respecto del origen laboral de la enfermedad o del porcentaje de incapacidad reconocido. Por ello, resulta fundamental conocer cuáles son los requisitos para su reconocimiento, cómo realizar el reclamo y qué derechos otorga la normativa argentina.
En esta guía explicamos qué es el síndrome del túnel carpiano, cuándo puede considerarse una enfermedad profesional, cómo reclamar ante la ART, qué prestaciones corresponden y cómo se determina la indemnización en caso de incapacidad laboral permanente.
Marco normativo aplicable
El reconocimiento del síndrome del túnel carpiano como enfermedad profesional y el derecho a recibir las prestaciones e indemnizaciones correspondientes se encuentran regulados por la legislación argentina en materia de riesgos del trabajo.
El régimen aplicable está integrado principalmente por la Ley N.º 24.557 sobre Riesgos del Trabajo, que establece la cobertura de las enfermedades y accidentes laborales; el Decreto N.º 658/96, que aprueba el Listado de Enfermedades Profesionales; el Decreto N.º 549/2025, que incorpora el Baremo para la Evaluación de Incapacidades Laborales utilizado para determinar el porcentaje de incapacidad; y la normativa dictada por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), organismo encargado de regular y supervisar el sistema.
Cuando el síndrome del túnel carpiano tiene una relación directa con las tareas desarrolladas por el trabajador y se reúnen los requisitos previstos por la normativa vigente, la ART debe brindar las prestaciones médicas correspondientes y, en caso de existir una incapacidad laboral permanente, abonar la indemnización que legalmente corresponda.
¿Qué trabajadores tienen mayor riesgo de desarrollar el síndrome del túnel carpiano?
El síndrome del túnel carpiano puede afectar a cualquier persona, pero es especialmente frecuente en trabajadores que realizan movimientos repetitivos de las manos y las muñecas, aplican fuerza de manera constante o utilizan herramientas manuales durante períodos prolongados.
Entre las actividades con mayor riesgo se encuentran:
- Operarios de líneas de producción y fábricas.
- Trabajadores de la industria frigorífica y alimenticia.
- Empleados de la construcción.
- Personal de limpieza.
- Cajeros de supermercados y comercios.
- Administrativos que utilizan computadora de forma intensiva.
- Peluqueros y esteticistas.
- Costureros y trabajadores de la industria textil.
- Odontólogos, instrumentadores quirúrgicos y otros profesionales de la salud.
- Mecánicos y trabajadores que utilizan herramientas vibrátiles o de impacto.
El riesgo aumenta cuando las tareas exigen flexionar o extender repetidamente la muñeca, realizar movimientos continuos de prensión, manipular cargas, aplicar fuerza con las manos o mantener posturas forzadas durante la jornada laboral.
No obstante, el simple hecho de desempeñar alguna de estas actividades no significa automáticamente que la enfermedad sea de origen laboral. Para que el síndrome del túnel carpiano sea reconocido como enfermedad profesional, debe acreditarse la relación entre las tareas efectivamente realizadas y el desarrollo de la patología, de acuerdo con la normativa vigente y la evaluación médica correspondiente.
¿Cuáles son las causas del síndrome del túnel carpiano?
El síndrome del túnel carpiano se produce cuando el nervio mediano queda comprimido dentro del túnel carpiano, un conducto estrecho ubicado en la muñeca por donde también pasan los tendones que permiten mover los dedos.
En el ámbito laboral, esta compresión suele desarrollarse como consecuencia de la realización repetitiva de determinadas tareas durante meses o años. Entre los principales factores de riesgo se encuentran:
- Movimientos repetitivos de la mano y la muñeca.
- Flexión y extensión constante de la muñeca.
- Manipulación repetida de herramientas manuales.
- Aplicación de fuerza de forma continua con las manos.
- Exposición a vibraciones producidas por maquinaria o herramientas.
- Posturas forzadas mantenidas durante la jornada laboral.
- Falta de pausas o tiempos adecuados de recuperación entre las tareas.
Estos factores pueden generar una inflamación de los tendones que atraviesan el túnel carpiano, disminuyendo el espacio disponible para el nervio mediano y provocando su compresión progresiva.
No obstante, el síndrome del túnel carpiano también puede estar relacionado con otras condiciones ajenas al trabajo, como determinadas enfermedades metabólicas, trastornos hormonales o antecedentes personales. Por ello, para establecer si se trata de una enfermedad profesional, resulta necesario evaluar cada caso en forma individual, considerando las tareas efectivamente realizadas, la intensidad y frecuencia de los movimientos, la historia clínica del trabajador y los estudios médicos correspondientes.
¿Está reconocido el síndrome del túnel carpiano como enfermedad profesional en Argentina?
Sí. El síndrome del túnel carpiano puede ser reconocido como una enfermedad profesional cuando existe una relación directa entre la patología y las tareas desarrolladas por el trabajador, de conformidad con la legislación vigente en materia de riesgos del trabajo.
En la práctica, esta enfermedad suele presentarse en actividades que requieren la realización de movimientos repetitivos de las manos y las muñecas, la aplicación constante de fuerza, el uso de herramientas manuales o la exposición prolongada a vibraciones. Cuando estos factores constituyen la causa o un elemento determinante en el desarrollo de la enfermedad, la ART debe brindar la cobertura prevista por el Sistema de Riesgos del Trabajo.
Sin embargo, el reconocimiento no depende únicamente del diagnóstico médico. También es necesario evaluar las tareas efectivamente desempeñadas, la historia laboral del trabajador, los estudios complementarios y la existencia de un nexo causal entre la actividad realizada y la patología.
En algunos casos, la ART puede rechazar la cobertura argumentando que el síndrome del túnel carpiano tiene un origen ajeno al trabajo o que no existe una relación suficiente con las tareas desarrolladas. Cuando ello ocurre, el trabajador tiene derecho a cuestionar esa decisión mediante los procedimientos previstos por la normativa vigente, aportando la documentación médica y laboral que respalde su reclamo.
El reconocimiento de esta enfermedad como profesional no solo garantiza el acceso a la atención médica y a las prestaciones en especie, sino que también puede dar lugar al pago de una indemnización cuando la patología produce una incapacidad laboral permanente.
¿Cuáles son los síntomas del síndrome del túnel carpiano?
Los síntomas del síndrome del túnel carpiano suelen aparecer de forma gradual y, en muchos casos, empeoran a medida que la compresión del nervio mediano progresa. Al principio pueden manifestarse únicamente durante determinadas tareas o por la noche, pero con el tiempo pueden hacerse permanentes e interferir con las actividades laborales y de la vida cotidiana.
Los síntomas más frecuentes son:
- Hormigueo o adormecimiento en el pulgar, el índice, el dedo medio y parte del dedo anular.
- Dolor en la muñeca que puede extenderse hacia la mano o el antebrazo.
- Sensación de corriente eléctrica o ardor en los dedos.
- Disminución de la fuerza para sujetar objetos.
- Dificultad para realizar movimientos finos, como escribir, abotonarse la ropa o manipular herramientas.
- Caída frecuente de objetos debido a la pérdida de fuerza o sensibilidad.
- Empeoramiento de los síntomas durante la noche o al despertar.
En los casos más avanzados, la compresión prolongada del nervio mediano puede provocar una pérdida permanente de fuerza en la mano, atrofia de los músculos de la base del pulgar y limitaciones funcionales que afectan la capacidad para desarrollar las tareas habituales.
Reconocer estos síntomas de manera temprana resulta fundamental para acceder a un diagnóstico oportuno, iniciar el tratamiento adecuado y evitar que la enfermedad evolucione hacia un daño neurológico permanente.
¿Cómo se diagnostica el síndrome del túnel carpiano?
El diagnóstico del síndrome del túnel carpiano se basa en la evaluación clínica del paciente y en estudios complementarios que permiten confirmar la compresión del nervio mediano y determinar su gravedad.
Durante la consulta médica, el profesional analiza los síntomas, el tiempo de evolución de la enfermedad, las tareas que realiza el trabajador y efectúa un examen físico de la mano y la muñeca. También pueden realizarse maniobras específicas destinadas a reproducir los síntomas característicos de la patología.
El estudio más utilizado para confirmar el diagnóstico es la electromiografía (EMG) junto con el estudio de velocidad de conducción nerviosa. Estos exámenes permiten evaluar el funcionamiento del nervio mediano, identificar el grado de compromiso neurológico y descartar otras patologías que pueden producir síntomas similares.
En determinados casos, el médico también puede solicitar estudios por imágenes, como una ecografía o una resonancia magnética, especialmente cuando existen dudas diagnósticas o se sospechan otras lesiones asociadas.
Contar con un diagnóstico preciso resulta fundamental no solo para indicar el tratamiento más adecuado, sino también para acreditar la enfermedad ante la ART. La historia clínica, los estudios complementarios y la evaluación médica constituyen elementos de prueba relevantes al momento de solicitar el reconocimiento del origen laboral de la patología y, en su caso, reclamar las prestaciones e indemnizaciones previstas por la legislación vigente.
¿Qué tratamiento tiene el síndrome del túnel carpiano?
El tratamiento del síndrome del túnel carpiano dependerá de la gravedad de la enfermedad, del tiempo de evolución de los síntomas y del grado de afectación del nervio mediano. El objetivo principal es aliviar la compresión del nervio, reducir el dolor y preservar la función de la mano.
En los casos leves o de reciente aparición, el tratamiento suele ser conservador y puede incluir:
Reposo o modificación temporal de las tareas que agravan los síntomas.
Uso de férulas para mantener la muñeca en una posición adecuada, especialmente durante la noche.
Medicación indicada por el profesional tratante para aliviar el dolor y la inflamación.
Sesiones de fisioterapia y rehabilitación destinadas a mejorar la movilidad y la función de la mano.
Cuando los síntomas persisten, existe una afectación importante del nervio mediano o el tratamiento conservador no brinda resultados satisfactorios, el médico puede indicar una intervención quirúrgica para liberar la compresión del nervio.
Luego de la cirugía, muchos trabajadores requieren un período de rehabilitación antes de retomar sus actividades habituales. La duración de la recuperación dependerá de la evolución clínica de cada paciente, del tipo de tareas que desempeñe y de la existencia de secuelas permanentes.
Cuando el síndrome del túnel carpiano es reconocido como una enfermedad profesional, la ART debe brindar las prestaciones médicas necesarias para el tratamiento, incluyendo consultas, estudios diagnósticos, medicamentos, rehabilitación e intervenciones quirúrgicas cuando estén médicamente indicadas, conforme a la normativa vigente.
Es importante destacar que el tratamiento oportuno puede mejorar la evolución de la enfermedad y disminuir el riesgo de secuelas permanentes. Por ello, ante la aparición de síntomas compatibles, resulta recomendable consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y un tratamiento adecuados.
¿Qué porcentaje de incapacidad puede generar el síndrome del túnel carpiano?
Una de las consultas más frecuentes entre los trabajadores es qué porcentaje de incapacidad puede corresponder por un síndrome del túnel carpiano. Sin embargo, no existe un porcentaje único aplicable a todos los casos.
La incapacidad laboral permanente se determina mediante la evaluación realizada conforme al Baremo para la Evaluación de Incapacidades Laborales vigente, teniendo en cuenta el grado de compromiso del nervio mediano, la pérdida de sensibilidad, la disminución de la fuerza, las limitaciones funcionales, los estudios médicos realizados y la evolución clínica de cada trabajador.
En términos orientativos, la práctica médica y la aplicación del baremo permiten identificar los siguientes escenarios:
- Casos leves, con síntomas intermitentes y escasa limitación funcional, pueden generar incapacidades inferiores al 10 %.
- Casos moderados, con alteraciones objetivas en la electromiografía, disminución de la fuerza o persistencia de síntomas a pesar del tratamiento, suelen ubicarse aproximadamente entre el 10 % y el 25 %.
- Casos graves, especialmente cuando existe una lesión permanente del nervio mediano, atrofia muscular, pérdida importante de fuerza o secuelas luego de una cirugía, pueden superar el 25 %, dependiendo de la magnitud de las limitaciones funcionales.
La necesidad de una intervención quirúrgica no implica, por sí sola, un determinado porcentaje de incapacidad. Lo que se evalúa es el estado funcional del trabajador una vez finalizado el tratamiento y las secuelas permanentes que la enfermedad haya dejado.
Por este motivo, dos personas con diagnóstico de síndrome del túnel carpiano pueden recibir porcentajes de incapacidad diferentes. La evaluación siempre debe realizarse de manera individual, conforme al baremo vigente y a las circunstancias particulares de cada caso.
¿Cómo denunciar el síndrome del túnel carpiano ante la ART?
Cuando un trabajador considera que el síndrome del túnel carpiano tiene relación con las tareas que desarrolla en su empleo, debe comunicar la situación a su empleador y realizar la denuncia ante la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART). A partir de ese momento, la ART tiene la obligación de analizar el caso, brindar las prestaciones médicas que correspondan y determinar si la enfermedad se encuentra vinculada con la actividad laboral.
Para facilitar la evaluación, resulta recomendable presentar toda la documentación médica disponible, incluyendo estudios como la electromiografía, certificados médicos, historia clínica y cualquier otro antecedente que permita acreditar el diagnóstico y la evolución de la enfermedad.
Una vez recibida la denuncia, la ART puede solicitar nuevos estudios, citar al trabajador a una evaluación médica o requerir información sobre las tareas desarrolladas. En esta instancia, también se analiza si existe una relación entre las condiciones de trabajo y la patología diagnosticada.
Si la enfermedad es reconocida como profesional, el trabajador tiene derecho a recibir la cobertura prevista por el Sistema de Riesgos del Trabajo, que puede incluir atención médica, estudios complementarios, medicamentos, rehabilitación, intervenciones quirúrgicas cuando sean necesarias y, en caso de corresponder, una indemnización por incapacidad laboral permanente.
Por el contrario, si la ART rechaza la denuncia o niega el origen laboral del síndrome del túnel carpiano, el trabajador puede impugnar esa decisión mediante los procedimientos establecidos por la normativa vigente, aportando las pruebas médicas y laborales que respalden su reclamo.
Si la ART rechaza la denuncia, el trabajador puede solicitar la intervención de la Comisión Médica competente, conforme al procedimiento previsto por la Ley N.º 27.348 y la Resolución SRT N.º 298/2017, modificada por la Resolución SRT N.º 5/2026. En el apartado siguiente explicamos qué documentación conviene presentar y cómo se desarrolla ese procedimiento.
¿Qué hacer si la ART rechaza la cobertura?
En algunos casos, la ART puede rechazar la denuncia del síndrome del túnel carpiano por considerar que la enfermedad no tiene relación con el trabajo o que no se reúnen los requisitos necesarios para reconocerla como una enfermedad profesional.
Este tipo de rechazo no significa, por sí solo, que la decisión sea correcta o definitiva. El trabajador tiene derecho a cuestionarla cuando considera que la enfermedad fue causada o agravada por las tareas desempeñadas.
¿Qué documentación debe presentarse ante la Comisión Médica?
Cuando la ART rechaza el origen laboral de la enfermedad, el trabajador puede solicitar la intervención de la Comisión Médica competente. En esta instancia, resulta especialmente importante reunir y presentar desde el inicio toda la documentación médica y laboral disponible.
Es recomendable acompañar la siguiente documentación:
- Documento de identidad.
- Copia de la denuncia realizada ante la ART.
- Constancia del rechazo emitido por la ART.
- Historia clínica.
- Electromiografía y demás estudios complementarios.
- Certificados e informes médicos.
- Antecedentes de tratamientos, rehabilitación o intervenciones quirúrgicas, si las hubiera.
- Documentación que permita acreditar las tareas desarrolladas y las condiciones de trabajo.
También puede resultar conveniente acompañar toda la documentación que permita acreditar las tareas efectivamente realizadas, como descripciones del puesto, constancias laborales o cualquier otro antecedente que contribuya a demostrar la relación entre la enfermedad y la actividad desarrollada.
La normativa vigente establece que, como regla general, las partes deben ofrecer en la primera presentación toda la prueba de la que pretendan valerse. Por ese motivo, reunir la documentación médica y laboral desde el inicio del trámite puede facilitar la evaluación del caso y evitar demoras innecesarias.
Asimismo, cuando los antecedentes aportados no resulten suficientes, la Comisión Médica puede disponer la realización de exámenes físicos, estudios complementarios u otras medidas destinadas a determinar el origen laboral de la enfermedad y el grado de incapacidad que pudiera existir.
Dada la complejidad que suelen presentar estos casos, especialmente cuando existe discusión sobre el origen laboral de la patología o sobre el porcentaje de incapacidad, resulta conveniente analizar cada situación en forma individual y reunir la prueba médica y laboral necesaria antes de iniciar el reclamo.
¿Qué prestaciones corresponden por el síndrome del túnel carpiano?
Cuando el síndrome del túnel carpiano es reconocido como una enfermedad profesional, el trabajador tiene derecho a recibir las prestaciones previstas por la Ley de Riesgos del Trabajo. Estas prestaciones tienen por finalidad brindar la atención médica necesaria, favorecer la recuperación y reparar las consecuencias de la incapacidad cuando existan secuelas permanentes.
Entre las principales prestaciones se encuentran:
- Atención médica especializada.
- Estudios diagnósticos y controles médicos.
- Medicamentos indicados para el tratamiento de la enfermedad.
- Sesiones de fisioterapia y rehabilitación.
- Intervenciones quirúrgicas cuando resulten necesarias.
- Elementos de inmovilización u otros dispositivos médicos que indique el profesional tratante.
- Traslados vinculados con la atención médica, cuando correspondan.
- Prestaciones dinerarias en los casos previstos por la legislación vigente.
Si, una vez finalizado el tratamiento, persisten secuelas permanentes que disminuyen la capacidad laboral del trabajador, corresponde realizar una evaluación médica para determinar el porcentaje de incapacidad. Sobre la base de ese resultado podrá reconocerse una indemnización conforme a los criterios establecidos por la normativa aplicable.
La ART debe brindar estas prestaciones mientras sean necesarias para el tratamiento de la enfermedad y hasta que el trabajador obtenga el alta médica o se determine la existencia de una incapacidad laboral permanente.
¿Cómo se calcula la indemnización por síndrome del túnel carpiano?
La indemnización por síndrome del túnel carpiano no es igual para todos los trabajadores. Su cálculo depende de las pautas establecidas por la Ley de Riesgos del Trabajo y de las circunstancias particulares de cada caso.
Entre los principales factores que se consideran para determinar el monto de la indemnización se encuentran:
- El porcentaje de incapacidad laboral permanente determinado por la evaluación médica.
- La edad del trabajador al momento de la primera manifestación invalidante.
- El ingreso base utilizado para el cálculo de las prestaciones.
- La normativa vigente aplicable al caso.
Por este motivo, dos trabajadores con el mismo diagnóstico pueden percibir indemnizaciones diferentes. La existencia del síndrome del túnel carpiano, por sí sola, no determina el monto que corresponde, ya que resulta indispensable evaluar el grado de incapacidad que dejó la enfermedad y aplicar la fórmula legal prevista para estos supuestos.
Cuando existen discrepancias sobre el porcentaje de incapacidad o sobre el cálculo realizado por la ART, el trabajador puede solicitar la revisión de esa evaluación mediante los mecanismos previstos por la legislación vigente.
Conocer cómo se determina la indemnización permite comprender por qué cada caso requiere un análisis individual y por qué no es posible establecer un monto general aplicable a todas las situaciones.
¿Cuándo conviene consultar a un abogado?
Si bien muchos casos de síndrome del túnel carpiano son reconocidos por la ART sin mayores inconvenientes, existen situaciones en las que puede resultar conveniente contar con asesoramiento jurídico para conocer el alcance de los derechos previstos por la legislación vigente.
Entre los supuestos más frecuentes se encuentran:
La ART rechaza el carácter profesional de la enfermedad.
Se otorga el alta médica, pero persisten secuelas que afectan la capacidad para trabajar.
Existen diferencias respecto del porcentaje de incapacidad determinado.
Se considera que la indemnización reconocida no fue correctamente calculada.
Se presentan demoras injustificadas en el otorgamiento de prestaciones médicas o económicas.
En estos casos, el análisis de la documentación médica, los antecedentes laborales y las actuaciones realizadas ante la ART permite evaluar si corresponde iniciar un reclamo o impugnar la decisión adoptada.
Cada situación presenta particularidades propias, por lo que la viabilidad de un reclamo dependerá de las pruebas disponibles, la evolución de la enfermedad y la normativa aplicable.
Preguntas frecuentes sobre el síndrome del túnel carpiano y la ART
¿La ART cubre el síndrome del túnel carpiano?
Sí, siempre que se determine que la enfermedad tiene origen laboral y exista una relación entre la patología y las tareas desarrolladas por el trabajador.
¿Qué estudio confirma el síndrome del túnel carpiano?
El principal estudio complementario es la electromiografía (EMG) junto con el estudio de velocidad de conducción nerviosa, aunque el diagnóstico también se basa en la evaluación clínica realizada por el médico.
¿La electromiografía alcanza para que la ART reconozca la enfermedad?
No necesariamente. La electromiografía (EMG) es el estudio más importante para confirmar el diagnóstico del síndrome del túnel carpiano y evaluar su gravedad, pero por sí sola no acredita el origen laboral de la enfermedad. La ART y las Comisiones Médicas también analizan la historia clínica, las tareas efectivamente desarrolladas, los antecedentes laborales y los demás elementos de prueba que permitan establecer la relación entre la patología y el trabajo.
¿Es necesario operarse para recibir una indemnización?
No. La posibilidad de obtener una indemnización depende de la existencia de una incapacidad laboral permanente y de su porcentaje, no de la realización de una cirugía.
¿Qué ocurre si la ART rechaza la enfermedad?
El trabajador puede cuestionar esa decisión mediante los procedimientos previstos por la normativa vigente, aportando la documentación médica y laboral que acredite el origen profesional de la patología.
¿Cómo se determina el porcentaje de incapacidad?
La incapacidad se establece mediante una evaluación médica realizada conforme al baremo vigente, considerando las secuelas permanentes que produjo la enfermedad y su impacto sobre la capacidad laboral del trabajador.
¿Cuánto tiempo demora un reclamo ante la ART?
El plazo puede variar según las características de cada caso, la necesidad de realizar estudios médicos, la existencia de controversias sobre el origen de la enfermedad y las instancias administrativas o judiciales que resulten necesarias.
¿El síndrome del túnel carpiano siempre requiere cirugía?
No. En muchos casos, el tratamiento puede realizarse mediante medidas conservadoras, como el uso de férulas, fisioterapia, medicación y modificaciones temporales de las tareas laborales. La cirugía suele indicarse cuando los síntomas son persistentes, existe una compresión importante del nervio mediano o el tratamiento conservador no logra una mejoría suficiente.
¿Puedo reclamar una indemnización si ya fui operado del síndrome del túnel carpiano?
Sí. Haber sido sometido a una cirugía no impide el reconocimiento de una enfermedad profesional ni el derecho a una indemnización. Lo que se evalúa es si la enfermedad tiene origen laboral y si, luego del tratamiento, quedaron secuelas permanentes que generen una incapacidad laboral.
¿Puedo trabajar si tengo síndrome del túnel carpiano?
Dependerá de la gravedad de la enfermedad y de las tareas que realice el trabajador. En algunos casos es posible continuar trabajando con adaptaciones o restricciones temporales, mientras que en otros puede ser necesario interrumpir la actividad hasta completar el tratamiento o la rehabilitación. Esta situación debe ser evaluada por el profesional tratante.
¿El síndrome del túnel carpiano puede afectar ambas manos?
Sí. Aunque es frecuente que los síntomas comiencen en una sola mano, la enfermedad puede presentarse en ambas muñecas, especialmente cuando el trabajador realiza tareas repetitivas con las dos manos durante períodos prolongados.
¿Qué pruebas son importantes para acreditar el origen laboral de la enfermedad?
Además del diagnóstico médico y de la electromiografía, resultan relevantes la historia clínica, los certificados médicos, los antecedentes laborales y toda la documentación que permita demostrar las tareas desempeñadas y su relación con el desarrollo de la enfermedad.
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Conclusión
El síndrome del túnel carpiano es una enfermedad que puede afectar la capacidad laboral de quienes realizan tareas repetitivas o desarrollan actividades que exigen un esfuerzo constante de las manos y las muñecas. Cuando existe una relación entre la patología y el trabajo, la legislación argentina prevé la cobertura por parte de la ART, incluyendo las prestaciones médicas necesarias y, en caso de incapacidad permanente, la correspondiente indemnización.
No obstante, el reconocimiento del origen laboral, la determinación del porcentaje de incapacidad y el cálculo de la indemnización dependen de la evaluación de las circunstancias particulares de cada caso y de la aplicación de la normativa vigente.
En Tardivo & Mancini Abogados asesoramos a trabajadores de toda la Provincia de Santa Fe en reclamos contra la ART por enfermedades profesionales y accidentes de trabajo. Si necesita analizar su caso, puede comunicarse con nuestro estudio por teléfono, WhatsApp o correo electrónico.


